Al hablar sobre circunstancias que afectan directamente a la salud, y más si es de situaciones traumáticas tanto para el afectado como para la familia, es necesario aplicar la máxima sensibilidad y la mayor de las discreciones. De tal forma debe comportarse la persona que contrate un seguro de accidentes y vida, en cualquiera de sus variantes, ya sea a la hora de contratar como de resolver el siniestro de la forma más satisfactoria, acorde a la legislación vigente y a las cláusulas contractuales.


