
Cuando una persona abre un comercio en el va toda la ilusión, esfuerzo y ahorros, en la mayoría de los casos. No se debe dejar cabos sueltos para proteger este frente a imprevistos y hechos accidentales. Además, la Responsabilidad Civil que se deriven de la actividad es obligatorio que esté asegurada bajo una póliza en la mayoría de los municipios españoles.

